La historia nos enseña que lo impredecible puede ocurrir con bastante frecuencia. La reciente decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea ha supuesto un shock en los mercados financieros, que por un momento estuvieron en caída libre. Existen otros ejemplos de eventos significativos y a menudo sorprendentes a lo largo de los últimos 30 años, como el colapso de Lehman Brothers, el estallido de la burbuja de las .com, el default de la deuda rusa, la crisis de las divisas asiáticas o las dos guerras del Golfo entre otros.
Sin embargo, muchos inversores continúan dedicándose a intentar predecir el futuro, guiados por las previsiones del PIB de los economistas y por las expectativas de beneficios de los analistas de compañías. Su comportamiento es parte integral de la naturaleza humana y de nuestro deseo de dar sentido a un mundo incierto. Es un impulso que conduce a los inversores a tomar decisiones emocionales y que hace que los mercados funcionen de forma irracional especialmente en momentos de estrés.
El equipo que gestiona el fondo First Eagle Amundi International Fund aprovecha estas ineficiencias del mercado utilizando una filosofía de inversión "value". Para mantener un margen de seguridad y minimizar el riesgo de pérdida de capital, el fondo invierte en valores únicamente cuando estos cotizan a precios atractivos. Eso significa identificar activos dejados de lado y que cotizan con un descuento significativo respecto al valor intrínseco de la compañía.
El padre de la inversión "value", Benjamin Graham, explicó este concepto diciendo que, a corto plazo, el mercado funciona como una máquina de votar, añadiendo qué firmas son populares y cuáles son impopulares. Pero a largo plazo, el mercado funciona como una báscula, que evalúa la sustancia de una compañía. Lo que importa son los resultados reales del negocio y no la opinión voluble de la industria de inversión sobre sus previsiones a corto plazo.
En First Eagle creemos que la inversión "value" requiere un enfoque disciplinado y paciente. La filosofía de la firma surge de sus orígenes como empresa familiar establecida para preservar y hacer crecer el capital privado a lo largo de varias generaciones. Hoy el equipo gestiona dinero para otros inversores de la misma forma cuidadosa.