La hidroeléctrica Itaipú, la tercera mayor del mundo, cerró 2025 con una producción de 72,9 millones de megavatios hora (MWh), lo que supone un incremento del 8,63% respecto al año anterior.
Según datos de la empresa binacional, esta cantidad de energía permitiría abastecer al planeta durante 25 horas, a Brasil durante 40 días y a Paraguay durante casi tres años, reflejando su peso estratégico en la región.
El aumento se produce en un contexto de mayor demanda energética y mejores condiciones hidrológicas en la cuenca del río Paraná.
Crecimiento sin alcanzar máximos históricos
Pese al avance, la producción de 2025 se situó por debajo de los 83,9 millones de MWh registrados en 2023, el mejor dato de los últimos seis años.
La cifra también queda lejos del récord histórico de 94,7 millones de MWh alcanzado en 2008, cuando Itaipú marcó su máximo nivel de generación anual.
Estos datos confirman una recuperación progresiva, aunque aún condicionada por la variabilidad climática.
Factores que impulsan la generación
El crecimiento de la producción se explica por un aumento del 8,57% en la afluencia de agua a la represa, clave para el rendimiento de las turbinas.
A ello se suma una mayor demanda eléctrica tanto en Brasil como en Paraguay, principales beneficiarios de la energía generada.
La combinación de factores hidrológicos y consumo ha permitido optimizar el uso de la infraestructura.
Reparto de la energía producida
Del total generado, el 36% se destinó a Paraguay, cubriendo el 87% del consumo eléctrico del país, lo que subraya su dependencia estructural de Itaipú.
El 64% restante se transmitió a Brasil, donde representó el 7% de la oferta eléctrica nacional, aportando estabilidad al sistema energético brasileño.
Este reparto responde al acuerdo binacional que regula la explotación de la central.
Un pilar estratégico regional
En 2025, Itaipú alcanzó un hito histórico al superar los 3.100 millones de MWh acumulados desde su entrada en operación en 1984.
«Estos números corroboran el papel estratégico de Itaipú para la seguridad energética de Brasil y Paraguay», afirmó Enio Verri, director general brasileño de la entidad.
La central cuenta con 20 turbinas y una potencia instalada de 14.000 megavatios, consolidándose como una de las infraestructuras energéticas más relevantes del mundo.
