El comunicado de la Fed ha coincidido con la publicación del último dato del PIB trimestral en EEUU, que se ha quedado muy por debajo de lo esperado al reflejar un crecimiento de tan solo el 0,2%. Una cifra que los inversores no han tardado en recoger desatando una ola de ventas en Europa que se ha saldado con pérdidas cercanas al 2% en el Ibex 35, que se aleja de los 11.400 puntos.
La cuestión que se plantea el mercado, y probablemente la Fed, es si la debilidad mostrada por la macro en este periodo (el Informe de Empleo de marzo también sorprendió a la baja, así como otros indicadores) es simplemente temporal, principalmente estacional, o si nos encontramos ante una pérdida real de momemtum. Y el organismo ha dejado claro en su comunicado que se trata de algo transitorio, esperando "un repunte moderado de la economía" en el segundo trimestre después de la caída experimentada durante los meses de invierno. "La información recibida de la reunión de FOMC en marzo sugiere que el crecimiento económico se ralentizó durante los meses de inviernos, reflejando en parte factores transitorios. El ritmo de mejora del empleo se moderó y la tasa de paro se mantuvo estable", señala el organismo en su comunicado.
La institución presidida por Janet Yellen confía en que "una política acomodaticia adecuada" ayude a una expansión moderada de la economía. Así, el organismo no ha dado sorpresa alguna al mantener los tipos de interés en un rango de entre el 0% y el 0,25%, una decisión que se ha aprobado por unanimidad. La Fed también ha dejado claro en el comunicado que siguen muy de cerca la evolución de determinados datos macroeconómicos para determinar la primera subida de tipos, especialmente el empleo y el objetivo de inflación del 2%.
De cumplirse las expectativas, la primera subida de tipos en el país desde 2006 podría llegar en la reunión del próximo mes de junio. Chris Williamson, economista jefe de Markit, considera tras analizar el dato adelantado de PMI servicios de abril, considera que "la mejora del crecimiento económico en el segundo trimestre, el aumento de las presiones inflacionistas y la fuerte creación de empleo mostrada por las encuestas PMIs añade presión a la Fed para que considere comenzar el proceso de normalizar su política monetaria más pronto que tarde".
Ahora bien, lo cierto es que teniendo en cuenta el flujo de datos recientes, todo parece apuntar a que la autoridad monetaria elija esperar a tener más evidencias de la fortaleza económica. "Con el PMI sugiriendo que el dato de crecimiento del segundo trimestre, que se publicará el 30 de julio, ofrecerá noticias alentadoras sobre la actividad estadounidense, por lo que el incremento del precio del dinero podría producirse en septiembre. Siempre, asumiendo que los datos apuntan a un fuerte crecimiento en los próximos meses y, más importante, que el mercado laboral sigue sorprendiendo positivamente", explican los expertos.