La startup japonesa Space One volvió a fracasar en su intento de realizar el primer lanzamiento comercial de un satélite en Japón tras el fallo de su cohete Kairos.
El vehículo espacial se autodestruyó 69 segundos después del despegue, lo que obligó a abortar la misión en su tercer intento consecutivo fallido.
El lanzamiento se realizó desde la plataforma privada de Kushimoto, en la prefectura de Wakayama, donde la compañía mantiene su base de operaciones.
Autodestrucción tras el despegue
El cohete, de 18 metros de altura y combustible sólido, transportaba cinco satélites experimentales desarrollados por empresas y agencias espaciales asiáticas.
Entre ellos se encontraban satélites de la compañía japonesa ArkEdge Space y de la Agencia Espacial de Taiwán.
