Japón ha aprobado su primera legislación sobre el desarrollo y uso de inteligencia artificial. El objetivo central es abordar los peligros de un uso inadecuado. Esto incluye la difusión de información falsa y los populares «deepfake».
La ley se diseñó tomando como base las regulaciones internacionales existentes. Busca activamente evitar daños como la violación de derechos e intereses del público. Así lo explicó el Gobierno central durante su desarrollo.
Si bien la IA es fundamental para el desarrollo, también tiene potencial delictivo. Esto abarca la infracción de derechos de autor y fugas de datos personales. La normativa, por ello, establece medidas para garantizar su uso seguro.
El Gobierno podrá iniciar investigaciones ante incidentes graves relacionados con la IA. Con base en los resultados, proporcionará orientación y asesoramiento a empresas. También se encargará de informar al público.
Es importante notar que la ley no estipula sanciones propias. Si hay sospechas de delito, se recurrirá a normativas vigentes. Esto incluye el Código Penal o la Ley de Derechos de Autor.
