El primer ministro de Japón Shinzo Abe ha convocado elecciones anticipadas tras conocerse este martes que el país entraba en recesión. Precisamente, su baza para ganar la votación pasada fue un ambicioso programa de medidas económicas (conocido como Abenomics) con el que pretendía sacar al país de la crisis. Sin embargo, los últimos datos no parecen darle la razón. Estos días se reúne además el Banco de Japón (BOJ) que quizá pueda poner sobre la mesa alguna medida para apoyar a la lastimada economía del país.
El mes pasado por sorpresa el BOJ aceleró su ritmo de inyecciones monetarias hasta los 80 billones de euros, que al cambio serían unos 550.000 millones de euros, con el objetivo de dinamizar la economía del país. Algo parecía olerse el organismo y esta intuición se materializó este lunes al conocerse el dato del PIB. Con una caída del 0,4% respecto al trimestre anterior y un 1,6% anualizado, Japón entra en recesión y las medidas del primer ministro Shinzo Abe, las conocidas como "Abenomics" están en entredicho.
¿Puede hacer algo el Banco de Japón para salir de esta situación? "Encima de la mesa está el aplazamiento en la nueva subida de impuestos y un nuevo impulso fiscal", apunta José Luis Martínez Campuzano, analista de Citi. "Naturalmente, también las nuevas medidas expansivas desde el BOJ. Estas se han enfocado en lograr una inflación del 2.0 % para el próximo año, que nosotros no tenemos nada claro que se vaya a conseguir", añade.
Entre las razones que han lastrado el crecimiento del país, los expertos destacan la subida del impuesto equivalente al IVA. En un país caracterizado por una deflación cuasi eterna, este incremento fue el primero de esta tasa en años. Una búsqueda por cambiar el ciclo económico siguiendo una estrategia económica que aupó a Abe al poder.
Hacia dónde se dirige el futuro