El fundador de Amazon, Jeff Bezos, volvió a levantar la vista —y la ambición— al anunciar que quiere construir centros de datos en el espacio. Desde el America Business Forum en Miami, explicó que su empresa aeroespacial Blue Origin trabaja en trasladar industrias contaminantes fuera de la Tierra.
Más energía y menos contaminación
Según Bezos, la ecuación energética es simple: «En el espacio se obtiene ocho veces más energía solar por cada unidad de área». Con ese potencial, defiende la creación de fábricas y servidores orbitales más eficientes y sostenibles.
El plan, eso sí, todavía flota en fase de ensayo. «Técnicamente funciona, pero hay un montón de misterios sobre eso también», reconoció. Ironía cósmica: incluso para el hombre que conquistó el comercio electrónico, llevar un data center al espacio no es un clic inmediato.
La misión del domingo
Mientras tanto, Blue Origin calentará motores este domingo con el lanzamiento del cohete New Glenn, que impulsará dos naves hacia la órbita de Marte en la misión ESCAPADE de la NASA. Su objetivo: estudiar el campo magnético marciano. Bezos, visiblemente entusiasmado, dijo sentirse «muy emocionado y ansioso».
El magnate insistió en su idea de proteger el planeta mediante la industrialización espacial: «Obtendremos materiales de la Luna, objetos y asteroides. Este planeta es hermoso y no hay plan B». La frase suena a mensaje ecológico… pero con presupuesto interplanetario.
