Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta del polvo
veíase Chat GPT.
Estos versos parafrasean esa famosa rima de Bécquer que nos habla de un arpa, que quizás algún día fue el centro de atención y hoy se encuentra ignorada. Con menos poesía Gartner nos avisa de un riesgo similar respecto a la IA (inteligencia artificial) generativa en su reciente publicación del Hype Cycle for Emerging Technologies 2023. Según la consultora la IA generativa se encuentra en su pico de esplendor, con posibilidades de transformar los negocios en un plazo de 2 a 5 años. Pero antes de ello debe pasar por el abismo de la desilusión. Su periodo de arpa dormida se encuentra cerca. ¿Cuáles son los riesgos para una desilusión? ¿Cómo conseguir arrancar las mejores melodías del arpa de la IA generativa?
La IA generativa ya se toca
A finales de agosto Walmart anunció el lanzamiento del servicio Mi Asistente basado en IA generativa. Con esta implantación no buscan tanto la reducción de costes, sino impulsar la transformación de la empresa favoreciendo la creatividad e innovación. Para ello, la aplicación se ha instalado de forma masiva, accesible de salida para los 50.000 empleados de EE. UU.
La herramienta pretende reducir el tiempo de tareas repetitivas, tales como la redacción o el resumen de ciertos documentos, con el objetivo de que ese tiempo liberado se dedique a la innovación. En su comunicado, Walmart pone especial énfasis en destacar las limitaciones de la IA, respecto a carecer de criterio, tener una comprensión limitada del contexto o depender de los datos de entrenamiento, para destacar el valor de las personas, con su pensamiento innovador. Tienen claro que el arpa siempre lo tocarán las personas, y no será al revés.
Walmart no explica cómo ha implantado su herramienta de IA generativa: si parte de una herramienta de mercado o es un desarrollo propio. PwC también toca el arpa de la IA generativa y además dice cómo lo hace. En el mes de agosto ha lanzado ChatPwC, basado en ChatGPT, como un asistente conversacional para la resolución de cuestiones relacionadas con regulación fiscal. De momento el arpa solo la tocarán unos 1.000 empleados, pero se espera un gran concierto de IA generativa, pues la iniciativa se enmarca en un plan de inversión de 1.000 millones a 3 años. Su estrategia es el desarrollo de soluciones basadas en GPT-4 de OpenAI y en los servicios de Azure OpenAI de Microsoft. Para qué ponerse a fabricar un arpa, si ya hay famosos arpistas que lo hacen. Sólo hay que afinarlo. ¿Cómo? Con datos propios. Pero eso lleva tiempo.