El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, se reúne este miércoles en Washington con el presidente de EEUU, Donald Trump. La visita del líder comunitario tiene el objetivo declarado de intentar frenar la escalada proteccionista de Trump, que ha tildado recientemente a la Unión Europea (UE) de «enemigo» de su país debido a sus desacuerdos sobre comercio.
Las relaciones entre la UE y EEUU viven sus horas más bajas desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, desde donde ha impuesto una línea diplomática de confrontación constante con sus principales socios comerciales, desde la UE, Japón, Canadá y México hasta su principal rival como mayor economía mundial, China.
La estrategia estadounidense ha conducido a una guerra comercial abierta y declarada contra Pekín y de forma más soterrada con Bruselas, que se ha visto forzada a buscar nuevos aliados y a acelerar sus acuerdos comerciales con Japón, Canadá, México, Singapur y próximamente también Mercosur y la Alianza del Pacífico.
A pesar del rechazo de las patronales estadounidenses y de parte del Partido Republicano a la estrategia de Trump, que es bronca en lo diplomático y proteccionista en lo comercial, el presidente de EEUU ha insistido recientemente en la imposición de medidas comerciales de castigo a los socios que, en su opinión, se «aprovechan de EEUU para forzar la balanza comercial a su favor».
De hecho, Trump ha reiterado en las últimas horas sus amenazas de imponer nuevos aranceles a los automóviles importados desde la UE y ha vinculado esta decisión al resultado de su encuentro con Juncker, en un intento de forzar la posición del líder comunitario para que ceda ante las presiones del atrabiliario inquilino de la Casa Blanca.