Jean-Claude Juncker ha comunicado al Parlamento Europeo en Estrasburgo que la Comisión tiene previsto duplicar a 630.000 millones de euros la capacidad de su vehículo de inversión para Europa, y pondrá en marcha un nuevo plan de 88.000 millones de euros para ayudar al crecimiento en África y Oriente Próximo, según ha informado Reuters.
La idea del nuevo fondo de inversiones externas es crear infraestructuras y empleos que reduzcan los incentivos para viajar a Europa. Esta iniciativa ha nacido después de la oleada de inmigración, 1,3 millones de personas, que llegaron el año pasado a las costas del sur de la Unión Europea provocando discusiones acerca de cómo compartir su responsabilidad.
"Hoy estamos poniendo en marcha un ambicioso plan de inversiones para África y vecinos que tiene potencial para sumar 44.000 millones de euros de inversión. Puede elevarse hasta 88.000 millones si los estados miembros contribuyen", ha dicho Juncker.
El presidente de la Comisión Europea también propuso duplicar la capacidad y la duración del Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas (EFSI), puesto en marcha en 2015 con el objetivo de generar inversiones de al menos 315.000 millones de euros hasta 2018, de los que ya se han aportado 116.000 millones.
El fondo se centra principalmente en infraestructuras, energía, investigación y educación. Algunos países de la Unión Europea todavía sufren tasas de desempleo de dos dígitos desde la crisis financiera global.