Kaizen es la palabra japonesa que se refiere, en general, al cambio. Y en un escenario socioeconómico tan cambiante e imprevisible como el actual, las empresas deben estar preparadas para el cambio.
Por eso, este año, palabras como Kaizen, Kaikaku o Kakushin deberían sonar en tu empresa. ¿Cómo implementar los cambios? ¿Es mejor un cambio radical o pequeños cambios? ¿Cómo determino la urgencia del cambio en mi compañía? ¿Es la innovación parte del cambio?
Precisamente Una de las tareas más desafiantes en Lean es diseñar un Kaizen efectivo, tanto que algunas certificaciones aseguran precisamente el conocimiento teórico de esta competencia y en los cinturones Lean SixSigma su dominio se adquiere a partir de un nivel negro (maestría).
Lean les dedica mucha literatura y respeto a los cambios: un cambio es algo necesario para los flujos, pero delicado para las personas. Muy consciente de los diferentes criterios de relevancia, intensidad y urgencia, podemos hablar de tres tipos de cambios:
Kaizen (改善): se trata de una mejora continua basada en pequeños avances incrementales y acumulativos sobre los procesos, productos y servicios, mayormente ligeros y asequibles, impulsan la mirada crítica y constructiva de quien trabaja y experimenta para alcanzar la calidad total.