La actividad de los autónomos se consolida en España. De los más de 1,9 millones de trabajadores (61,3%) que cotizan en el RETA como persona física, alrededor de la mitad lleva más de cinco años al frente de su negocio y dos de cada tres (66,7%) desempeña su trabajo desde antes de 2015. Son datos extraídos del informe ‘Perfil del autónomo 2018’ que arroja una reducción en la «mortalidad» de las actividades de este colectivo, fortaleciéndose como parte del tejido empresarial español.
En este sentido, únicamente el 16,7% de los trabajadores autónomos cuenta con menos de un año de antigüedad como trabajador por cuenta propia. Se trata de un repunte del 40,6%, fruto de la ampliación de la tarifa plana y que, en opinión de ATA, «demuestra que era una medida muy necesaria y esperada».
De los 1,99 millones de personas citados, el grueso se concentra en aquellos con cinco o más años de duración (54,7%), seguidos de los que llevan desempeñando su actividad de uno a tres años (16,6%). El resto se reparte entre entre tres y cinco años (12%), menos de seis meses (8,6%) y de seis a once meses (8,1%).
En total, durante 2018 el número de autónomos dados de alta en el RETA con algún tipo de forma jurídica se incrementó en 21.597 autónomos más, lo que se traduce en un aumento del 1,7%. Por su parte, las personas físicas experimentaron un ascenso del 1,6%, hasta las 31.128 personas, según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.
En este sentido, el estudio destaca que las mujeres han registrado un mayor impulso emprendedor frente a los hombres con un aumento en la tasa de emprendedoras del 2,8% frente al 0,9% de ellos. En concreto, de los 31.128 autónomos persona física que sumó el RETA durante el año pasado, 19.356 fueron féminas y 11.772 fueron hombres.