La industria del transporte aéreo se enfrenta a importantes obstáculos, principalmente debido a graves retrasos en la fabricación de aeronaves y a una preocupante falta de progreso en el logro de los objetivos de sostenibilidad, advirtió este lunes la IATA.
A pesar de un beneficio neto proyectado de 36.000 millones de dólares en 2025, frente a los 32.400 millones de dólares de 2024, Willie Walsh, director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), destacó que el margen de beneficio neto de la industria, de tan solo el 3,7%, sigue siendo preocupantemente bajo, de tan solo 7,20 dólares por pasajero.
Walsh, que presentó estos datos en la 81.ª Reunión General Anual (JGA) de la IATA que se celebra desde ayer en Nueva Delhi, señala que este escaso margen viene de la vulnerabilidad de la industria a numerosos obstáculos, en particular las graves interrupciones en la fabricación de aeronaves y el lento progreso hacia los objetivos ambientales.
Un desafío crítico destacado por Walsh es la grave situación de la fabricación de aeronaves.
La industria se enfrenta a un retraso sin precedentes en las entregas de 17.000 aeronaves, lo que implica un asombroso período de espera de 14 años entre el pedido y la entrega. Las entregas programadas para 2025 se han reducido un 26% en comparación con las promesas realizadas hace un año.
