Han sido muchos los factores que han lastrado a la bolsa española en los dos meses centrales del verano: desde las expectativas de bajadas de tipos, hasta la desaceleración económica que nos acompaña desde hace meses o al temor a un Brexit duro. Eso sin olvidar que las tensiones comerciales siguen ahí o que Italia y la incertidumbre de su gobierno ha sido foco de atención.
Desde el cierre del mes de junio hasta el término del mes de agosto, el Ibex 35 ha pasado de los 9.198 a los 8.812 puntos, es decir, se ha dejado por el camino un 4,19 por ciento. Y la banca ha soportado buena parte de la caída. A grosso modo, se ha dejado por el camino cerca de 20.000 millones de euros. ¿Cuál ha sido la fotografía concreta?
Caídas en los grandes bancos