Los dirigentes de los principales bancos españoles coinciden en que esta crisis comienza con sus balances en una situación más sana que en 2008. Menos exposición a activos inmobiliarios, aunque la rentabilidad continúa siendo un reto para el sector.
El crédito ha fluido con avidez durante estos meses, auspiciado por los avales del ICO, además de las líneas de crédito preconcedido que algunas entidades han lanzado. Con todo, la gran banca ha preferido tener precaución ante un posible empeoramiento de la morosidad si la emergencia sanitaria no cesa y sigue haciendo la zancadilla a la economía más meses de lo previsto.
A continuación, la suma de los seis bancos del Ibex35, que no han dudado en crear ingentes fondos de dinero bajo el colchón por si acaso los deudores no pueden cumplir con sus obligaciones financieras.
Banco Santander (9.562 millones)
La multinacionalidad del banco que preside Ana Botín no le ha servido para encarar la crisis con una mayor seguridad que las demás. Al contrario, los riesgos se multiplican en los diversos mercados en los que opera Banco Santander. Por ello, ha provisionado 9.562 millones de euros por insolvencias en los primeros nueve meses del año y no se puede descartar que en el último trimestre se realice una nueva dotación. Según calcula la entidad, prestó 1.000 millones de euros diarios durante la pandemia.
BBVA (600 millones)
La manera en que se contabilizan las provisiones tiene mucho que ver en su recuento final. En ese sentido, destaca que el banco presidido por Carlos Torres reporta 600 millones de euros de provisiones para hacer frente a riesgos. En su caso, también se apunta el «deterioro de activos financieros» por un valor de 5.074 millones de euros.