La banca está protagonizando declaraciones significativas durante esta semana en la que varias de las principales voces se reúnen en Santander. El seminario de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) sirve para medir el contraste entre las percepciones de unos y de otros.
El último en mostrar la suya ha sido José María Roldán, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB). Su sector ha sido parte de la solución durante esta crisis, en la que ha ayudado a canalizar 100.000 millones de euros en préstamos avalados por el Estado. En la crisis anterior, los bancos también fueron protagonistas, pero por tener «pedir un rescate europeo» de 100.000 millones de euros para sanear sus cuentas.
En esta ocasión, «el sector ha sido capaz de ayudar a la economía sin impactar en la estabilidad del mismo». Sin embargo, numerosos periodistas preguntaron a Roldán por la delicada imagen pública del sector, que parece dispuesto a situarse en el punto de mira de forma recurrente. «Estamos dispuestos a evaluar cómo podemos mejorar», responde el representante de la patronal bancaria.
En ese sentido, destaca que los clientes «sigan operando» con los bancos «y no lo hagan con terceros», por lo que desliga la reputación con el día a día, para el que los consumidores siguen confiando en los bancos. Con todo, Roldán recuerda que el sector «ha sufrido unas transformaciones espectaculares» durante este siglo.
De hecho, cada momento no deja de plantear nuevos retos a la banca. El actual tiene que ver con unos tipos de interés en mínimos, incluso negativos, que dificultan la rentabilidad de la banca. En palabras de Roldán, «el ahorro es un sacrificio, elijo no consumir hoy para consumir el día de mañana». En cambio, los tipos de interés actuales «no solo no premian ese sacrificio, sino que lo penalizan».