Un día después de elecciones en tres países vecinos (Colombia, Uruguay y Argentina), la bolsa B3 de São Paulo iniciaba este lunes (28) con sus expectativas centradas en la repercusión del resultado de tan sólo una de ellas, la de Argentina, su principal socio comercial en el Mercosur, y de las restricciones a la compra de dólares anunciada en la madrugada por su Banco Central.
El parqué brasileño, el más importante de América Latina, había subido +0,35 % el viernes (25), cuando se realizaron 1.938.812 negocios por un valor total de 3.925 millones de euros (contra 3.652 millones del viernes anterior). Con ello, el Ibovespa llegó a su máximo de 107.363 puntos (104.728 el viernes anterior).
En lo que va del mes, el resultado es positivo en +2,50 %, mientras que al contabilizar su comportamiento desde que comenzó el año de 2019 el resultado llega a +22,16 %. El motivo de su avance, señalan analistas, fue la publicación de balances trimestrales empresariales. También contribuyó al optimismo del mercado la aprobación del nuevo régimen de pensiones propuesto por el gobierno, primera conquista del presidente Jair Bolsonaro en el menú de reformas que había propuesto durante su campaña.
El “efecto Argentina”
Las elecciones de Argentina, en que Alberto Fernández (izquierda) venció a Mauricio Macri (derecha) por una diferencia de 7 puntos, eran seguidas con atención por agentes del mercado brasileño debido a la estrecha relación comercial entre ambos países. Durante la recesión argentina, en el último año, las exportaciones de Brasil cayeron de 17.000 a 10.000 millones de dólares (-40 %).