El año 2018 será recordado como el que consiguió poner de acuerdo a una gran parte de los inversores del mundo. Las principales bolsas de Italia, Francia, Alemania, Reino Unido, Japón, España e incluso Estados Unidos registraron retrocesos. La media se establece en una caída del 10,4%, con el descenso más abultado del Dax 30 alemán del 18,3%, o la caída, algo más leve del Nasdaq, de un 3,9%.
La CNMV publica en su último boletín que el cuarto trimestre significó un gran socavón para todas las bolsas. En particular fueron los índices japoneses y estadounidenses los que protagonizaron las mayores caídas en ese periodo. Mientras que los japoneses cayeron alrededor de un 17%, los estadounidenses se contrajeron entre el 11,8% y el 17,5%.

No son pocas circunstancias las que han influido en esa caída de la renta variable. La explicación del regulador español pone en el centro la percepción de desaceleración económica, así como la “prolongación” de las tensiones comerciales, además del brexit o las rencillas entre el gobierno italiano y la Unión Europea por los presupuestos.
Por el contrario, Latinoamérica vivió una situación distinta, con las antítesis que representaron Brasil y México. Mientras que el Bovespa (principal índice brasileño) se elevó un 15% en el año, el IPC mexicano se contrajo un 15,6%.