La semana pasada el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá Belmonte, exponía el objetivo para 2030 en el que aproximadamente 10 millones de trabajadores contarían con un plan de pensiones tras la aprobación del anteproyecto de ley de fondos de pensiones. Una estimación que abarcará especialmente a aquellas personas con salarios medios y bajos, pymes y autónomos.
Sin embargo, en el último estudio presentado por quinto año consecutivo por KPMG, estima que solo el 26,8% de empresas españolas cuenta con un plan de previsión social, por lo que se torna complicado llegar a dicho beneficio en tan solo 9 años.
Un total de 439 empresas, especialmente multinacionales de nuestro país y filiales extranjeras, han participado en la encuesta previa al informe Situación de las Pensiones en España, siendo la participación de las pymes apenas inexistente.
El sector financiero se posiciona en primer lugar en esta materia con un 61,8%, lo cual no es de extrañar pues es la propia banca la que cuenta con un sistema propio de previsión social. Le sigue el sector de energía y, a este, la industria farmacéutica y química. El sector logístico y compañías de transporte, en cambio, apenas cuentan con este tipo de plan de previsión social.
Las empresas, comprometidas con el cambio