La pandemia de coronavirus ha actuado como propulsora del cambio y, en concreto, de la aceleración de los procesos de digitalización, que en muchos casos se habrían demorado años en llevarse a cabo. Es por ello que en momentos de crisis surge la necesidad de adaptarse a las transformaciones impuestas por la nueva realidad y la rápida absorción de las soluciones tecnológicas ayuda a que las compañías se vuelvan más ágiles.
Si bien las crisis son sinónimo de desafío, también son impulsoras de oportunidades. Un ejemplo de ello es la compañía de software Globant, que nació en 2003 en la crisis de principios de siglo en Argentina y en 2014 comenzó a cotizar en la bolsa de Nueva York. En la actualidad es conocida como uno de los cinco unicornios originales del país y el número once de Latinoamérica y ahora, para capear esta situación provocada por la COVID-19, se enfocan en la construcción de soluciones tecnológicas para apoyar a sus clientes.
Uno de sus fundadores, Martín Umaran, en una entrevista con este medio explica cuáles son las oportunidades que puede extraer el tejido empresarial de esta coyuntura, además de esbozar cuáles son sus planes a corto y medio plazo.
Globant nació en la crisis de principios de siglo en Argentina. ¿Qué supuso para la compañía ver la luz en ese entorno de incertidumbre y cómo afrontan esta vez la crisis actual provocada por el coronavirus?