No solo los empresarios están disgustados por los diferentes impactos imprevistos. Numerosos colectivos profesionales elevan la voz para airear sus quejas, tanto trabajadores como pequeños emprendedores o gerentes de negocios.
En las últimas semanas, las convocatorias de huelga y la conflictividad laboral se suman a la escalada de los precios y a las dificultades que experimenta la cadena de suministros. De ese modo, se acumulan los obstáculos para que la recuperación económica se afiance.
Entre las reivindicaciones más llamativas, la de los trabajadores del metal, en Cádiz. Neumáticos y barricadas en llamas prenden las páginas de los periódicos y de las redes sociales. Las protestas tienen más sentido aún si se tiene en cuenta que el sector en huelga, el de la industria del metal, constituye más del 16% de la economía de la provincia de Cádiz.
Se trata del enclave industrial más importante de Andalucía, en el que confluyen varias grandes compañías, como son Navantia, Airbus, Dragados y Alestis. Según los sindicatos, los trabajadores en huelga alcanzan los 25.000 y reclaman una mejora del convenio colectivo, lo que se traduce en una petición de un aumento salarial, que la patronal no contempla.
Los trabajadores de la industria cárnica también amenazaron con parar de trabajar dos días en noviembre y otros cinco en diciembre. 115.000 trabajadores se plantaron ante la patronal con la petición de que sus sueldos subieran este año.
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