La pandemia ha traído consigo un cambio en los patrones de consumo. El confinamiento en los hogares y las sucesivas restricciones a la movilidad han alterado las necesidades y preferencias de los españoles a la hora de comprar, con el comercio electrónico como protagonista. Un estudio realizado por la agencia de marketing digital, grupo QDQ, en base a las búsquedas realizadas en su directorio entre los meses de marzo y septiembre, ha recogido estas modificaciones en la demanda de servicios a pymes y autónomos.
En concreto, ha llevado a cabo hasta tres actualizaciones en este periodo, que sirven como radiografía sobre la evolución de la pandemia. Si en la época pre-COVID-19 (octubre 2019-febrero 2020), albañilería y reformas, peluquería de hombre y mujer y notarías copaban los tres primeros puestos, tras el decreto del estado de alarma estos fueron sustituidos por las farmacias, carnicerías y estancos, con repuntes de tres dígitos. Esta tónica se mantuvo estable hasta el mes de mayo cuando comenzaron las fases de desescalada y, con ella, la progresiva apertura de los establecimientos. En ese momento, los productos de primera necesidad dieron paso a las peluquerías como la categoría más reclamada. No es hasta el mes de julio, una vez acabado del estado de alarma, cuando adquieren gran relevancia los electrodomésticos, mobiliario, reformas y materiales de construcción.
Sin embargo, el final de las vacaciones y el aumento de los contagios han traído consigo otra alteración de los negocios más reclamados. Ahora los laboratorios de análisis clínicos son los que ocupan el primer puesto, seguido de peluquerías y notarías.
Esta situación, que sitúa el dispositivo móvil como el principal punto de acceso de ventas, anticipa las tendencias que han de tener en cuenta las pymes y autónomos de cara a detectar las oportunidades que se presentan en este nuevo entorno. DIRIGENTES habla con el director general de qdqmedia, Pedro Fernández, para profundizar en este asunto.
