La crisis del coronavirus está afectando a la confianza y provocando un evento de liquidez en toda la región de Asia y el Pacífico. Si bien las caídas han sido indiscriminadas en todos los activos y todas las regiones, las acciones chinas se han mantenido relativamente en calma durante este período.
El desenlace económico a largo plazo depende de la propagación del virus, así como de la respuesta de los gobiernos y los consumidores. Si bien los inversores deben ser conscientes de la perspectiva macroeconómica, es indispensable centrarse en el análisis de las empresas de forma individual, cuestionando el impacto a largo plazo en sus ganancias, si tienen un balance preparado para soportar la recesión y las posibles oportunidades que puedan surgir.
Hay áreas que deberían verse impactadas de forma positiva a largo plazo. Las transacciones y actividades que antes se realizaban cara a cara se están llevando a cabo cada vez más de forma online. Por ejemplo, vemos una mayor adopción de la tecnología para ofrecer servicios educativos, ya que los padres escépticos no tuvieron más remedio que buscar alternativas a las aulas. El confinamiento sólo ha servido para acelerar las tendencias que ya se estaban produciendo. El cambio para proporcionar bienes y servicios a través de los canales online seguirá creciendo y expandiéndose. La crisis ha dado un impulso a los consumidores que han tardado en adaptarse al comercio electrónico para probar este tipo de servicios. Las plataformas que permiten estas actividades deberían experimentar un aumento de la demanda. Por último, muchas compañías que se han pasado al teletrabajo se han encontrado con que su infraestructura de tecnología de la información no es tan robusta como esperaban, por lo que es posible que en el futuro veamos más inversiones en ese ámbito.
En el lado negativo, países como Tailandia, se enfrentarán a un impacto negativo en sectores tan importantes como los viajes y la hostelería. Se necesitará tiempo para que se reanude la actividad, y los inversores deberían preguntarse qué áreas del mercado pueden volver a los niveles anteriores.
China