Analistas Financieros Internacionales (Afi), Allianz Global Investors y finReg360 han presentado el ciclo “Crisis Climática, descarbonización y gestión de activos”, una serie de jornadas en las que diversos expertos del sector de gestión de activos y distribución de productos tratan de dar respuesta a los principales desafíos de la industria en cuanto a sostenibilidad para afrontar con éxito la crisis climática.
En primer lugar, se ha destacado el compromiso a nivel internacional adoptado por numerosos países para llegar a las cero emisiones en las próximas décadas. Pero, lo más llamativo es que, según explica, Andrea González González, subdirectora general de Spainsif, es que en la COP 26 se han fijado compromisos temporales también para el corto plazo. “En 2025 ya deberíamos ver si realmente se está cumpliendo con lo acordado”, explicaba. Por tanto, la transformación ya ha comenzado y no hará otra cosa que acelerarse en los próximos años. Por todo ello, la experta considera que “tenemos en frente una oportunidad de inversión a la altura de la revolución industrial con la velocidad de la revolución digital”.
En materia de regulación, la llegada este año del Reglamento de Divulgación por parte de la Unión Europea ha puesto la primera piedra de un largo camino. Úrsula García Giménez, Socia de finReg360, ha explicado que uno de los problemas actuales es que la todavía no implementación de la taxonomía “está haciendo que sea todo un poco más difícil. Sin embargo, cuando la tengamos quedarán fijados algunos criterios importantes como qué es sostenible y en qué grado lo es”. Por tanto, la medición será más sencilla.
Por su parte, la subdirectora general de Spainsif, ha añadido que: “el aporte del sector privado es fundamental para poder financiar y acometer con éxito la transición ecológica. En este sentido, los compromisos anunciados de “net zero” por 130 billones de euros representan un paso muy importante para acelerar el ritmo de la descarbonización”.
Riesgos y oportunidades
Los acuerdos internacionales y la regulación son la base que está impulsando la inversión socialmente responsable. Para los inversores y los gestores, este nuevo escenario está lleno de riesgos y también de oportunidades. Según ha explicado Carlos Magán, socio de Afi, los principales riesgos son “quedarse fuera o no saberse adaptar los suficientemente rápido a toda la regulación.