La dimisión de Boris Johnson como Primer Ministro del Reino Unido ha llegado este jueves tras la reciente presión que atosigaba a su figura. Y es que que fuera líder del Partido Conservador del país, que ganó en 2019 con la mayor victoria para su partido desde 1987, se ha movido a la casilla de salida con su discurso desde el Nº10 de Downing Street. Lo ha hecho ante los escándalos del ‘Partygate’ y, más recientemente, la alta inflación que vive el país. Además, el escándalo Fincher, un miembro del Gobierno inmerso en un escándalo sexual, ha acelerado su salida.
"Está claro que ahora la voluntad del Partido conservador parlamentario es que haya un nuevo líder para el partido y, por tanto, un nuevo primer ministro”, ha indicado Johnson.
“El Partido conservador ha decidido desprenderse de su líder, y lo ha hecho mediante dimisiones consecutivas en el equipo de gobierno. Desde el pasado martes se han anunciado 57 salidas del gobierno, incluyendo las de cinco ministros. Se trata de un hito histórico en el Reino Unido. Además, según los últimos sondeos, casi el 70% de los británicos quería que Johnson dimitiera”, apunta John Plassard, especialista en Inversión del Banco Mirabaud.
Así, aunque es posible que continúe en el poder unos meses más hasta que se elija a un nuevo Primer Ministro, los expertos en mercados e inversión ya están señalando que los efectos de la dimisión del mandatario no parece que vayan a tener fuertes repercusiones en el sistema, pero si hay varios factores a tener en cuenta sobre divisas y movimientos de mercado.
La incertidumbre política pesa sobre la economía
Lo que sí que trae consigo esta salida de Johnson es, sin duda, un periodo de incertidumbre política para el partido y el país.