Durante mucho tiempo Wolfgang Grupp era considerado en Alemania como un directivo raro, no seguía la estrategia de sus competidores de globalizar el negocio, fabricar en Bangladesh y ampliarlo con gran velocidad. El spot de publicidad con el que se hizo famosa la marca hace décadas, en el que un chimpancé leía en prime time las noticias de Trigema, sigue en pie. El propietario de la fábrica de textil, ubicada en el sur de Alemania, sigue produciendo en el país, como dice el mono en tal spot.
Después de que su padre casi arruinara la empresa, Grupp tomó las riendas hace 53 años. En una entrevista con DIRIGENTES el propietario, que ya ha cumplido 80 años, nos cuenta su receta para el éxito en un mercado alemán muy competitivo y ahora, muy deteriorado por los altos precios de la energía.
Con más de 1.000 empleados y alrededor de 120 millones de euros de facturación anual, la empresa familiar ve confirmada su estrategia. Mientras en la actualidad, muchas empresas medianas van a la bancarrota porque su modelo de negocio está basado en producir barato, Grupp dice que tiene reservas para aguantar este mal momento. Sí reconoce que buscará opciones para ahorrar energía, como no producir los fines de semana, pero no despedirá personal.
DIRIGENTES. ¿Su éxito tiene algo que ver con estructuras simples?
Wolfgang Grupp. Por supuesto, las estructuras se mantienen lo más simple posible, por lo que producimos todo en Alemania, en Burladingen y solo tenemos dos fábricas sucursales a 70 km y 20 km de distancia de nuestra sede. Tenemos 38 empleados en administración, todos los demás están en producción. Tomamos decisiones muy rápidamente y, por lo tanto, podemos adaptarnos a la demanda y producir lo que se necesita en el mercado.
