La Fed ha celebrado su reunión de septiembre bajo la atenta mirada de todos los actores del mercado. Un cónclave en el que se han recortado los tipos en 50 p.b. frente a los 25 p.b. esperados por muchos analistas y entidades, como Bank of America. La decisión, más agresiva, aunque esperada por el consenso de mercado, no tiene que ver con la situación económica, que según Jerome Powell, es fuerte.
«El mercado laboral está en una situación sólida… Se puede decir lo mismo de toda la economía: la economía estadounidense está en buena forma. Está creciendo a un ritmo sólido, la inflación está bajando, el mercado laboral está en una posición sólida», anunció el presidente de la Reserva Federal, para tranquilizar al mercado.
POWELL: "The labor market is actually in solid condition…You can say that about the whole economy: The U.S. economy is in good shape. It's growing at a solid pace, inflation is coming down, the labor market is in a strong place" pic.twitter.com/5bVhPuAqUs
— JM Rieger (@RiegerReport) September 18, 2024
¿Cómo lo interpreta el mercado?
Minutos después del recorte de tipos, los índices reaccionaron positivamente ante la noticia, ya que lo vieron como un estímulo a la economía. En lugar de como una señal de que la situación económica no es del todo positiva y que por eso se necesita un recorte mayor.
“Esta señal pesimista debería aliviar las preocupaciones del mercado en torno a la posibilidad de que el banco central se haya quedado rezagado a medida que empiezan a aparecer grietas en el mercado laboral estadounidense, y los mercados de renta variable están reaccionando positivamente a los primeros titulares”, comenta James McCann, Deputy Chief Economist, abrdn.