La Reserva Federal ha celebrado la primera reunión del año y, probablemente, una de las más importantes de los últimos meses. La expectación sobre el discurso de Jerome Powell, presidente de la institución, y sobre las posibles decisiones futuras de la Fed era máxima. Si bien y, por el momento, no ha subido los tipos de interés, ni han acelerado ni cambiado el plan de estímulos, que concluirá definitivamente en el mes de marzo.
«El Comité decidió seguir reduciendo el ritmo mensual de sus compras netas de activos, poniéndole fin a principios de marzo. A partir de febrero, el Comité aumentará sus tenencias de valores del Tesoro en al menos 20.000 millones de dólares al mes y de valores respaldados por hipotecas en al menos 10.000 millones de dólares al mes. Las compras y las tenencias de valores de la Reserva Federal seguirán fomentando el buen funcionamiento del mercado y unas condiciones financieras acomodaticias, apoyando así el flujo de crédito a los hogares y a las empresas», aseguraban en el comunicado oficial.
Así, aunque no hay ninguna decisión en firme, el discurso de Powell ha reflejado que las subidas de tipos llegarán pronto, ya que el mercado espera que sea en el mes de marzo. Sin embargo, lo que más ha inquietado al mercado ha sido la posibilidad de que la Fed reduzca el balance de activos que tiene. De hecho, solo unos minutos después, las bolsas americanas han pasado de ganar más de 1,5% a irse a tono negativo.
En el comunicado de la Fed que, por primera vez, se han animado a reconocer que “pronto será apropiado subir el rango objetivo de tipos de los fondos federales”. En este sentido, Keith Wade, economista y estratega jefe de Schroders, cree que “la Fed subirá los tipos de interés en su reunión de los días 15 y 16 de marzo. Más allá de marzo, esperamos que los tipos sigan subiendo este año y el próximo hasta alcanzar el 1,5% en junio de 2023”.