En el fútbol mundial existen todo tipo de competiciones. A escala nacional, los equipos compiten en varias divisiones por los títulos de Liga, por regularidad, y Copa, en formato de eliminatoria, mientras que, a nivel continental, los más destacados de cada país compiten en uno o incluso dos torneos, en el caso de Europa y Sudamérica.
Hasta ahora, salvo en el caso de las selecciones nacionales, no existía una competición al máximo nivel que enfrentase a los mejores clubes de cada continente, salvo un torneo conocido como Copa Intercontinental o Copa Toyota, que se celebró de manera discontinua entre 1960 y 2004, y su sucesor el llamado «Mundialito de Clubes», que no termina de convencer a clubes y aficionados por su calendario y escasa competitividad.
Para corregir esta carencia, la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), lleva varios años preparando una iniciativa de torneo mundial para clubes, que en los últimos años ha comenzado a tomar forma y a ganar apoyos dentro de los estamentos futbolísticos.
La propuesta cuenta con la firme oposición de la Federación Europea de Fútbol (UEFA), que teme que su máxima competición, la Champions League, pierda interés y respaldo publicitario, y del Foro Mundial de las Ligas, que agrupa a las competiciones nacionales, que rechazan crear un nuevo torneo que complique todavía más el saturado calendario futbolístico.
Para vender esas resistencias, el proyecto de la FIFA se basa en una financiación total de 12.000 millones de dólares para poner en marcha esta nueva competición y convencer a clubes y federaciones de sus ventajas. Además, el nuevo Mundial de Clubes se celebraría cada cuatro años, como los Mundiales de selecciones nacionales, y eliminando el actual Mundialito y la Copa Confederaciones de selecciones.