A medida que la esperanza de vida sigue aumentando y la población envejece, en España la importancia de la preparación para la jubilación se vuelve más evidente. En esta travesía, invertir a largo plazo se convierten en una herramienta esencial para garantizar un futuro económico estable. La planificación a largo plazo, especialmente cuando se trata de asegurar nuestro bienestar financiero en la jubilación, es clave en un mundo en el que muchas veces triunfan los objetivos y escenarios cortoplacistas.
En este entorno de creciente incertidumbre económica y geopolítica, Invesco se posiciona como un aliado de confianza con una visión clara en cuanto a la preparación para la jubilación y la importancia del enfoque a largo plazo.
Nuestra gestora acumula cuatro décadas de experiencia en la gestión de activos a nivel global y tiene una larga trayectoria trabajando con fondos de pensiones en todo el mundo. Su experiencia abarca una amplia gama de estrategias de inversión, que incluyen desde renta variable y renta fija hasta multiactivos, inmobiliarios, alternativos y soluciones basadas en la gestión pasiva. Invesco se destaca por su enfoque colaborativo y su capacidad para aportar la experiencia y los recursos de su organización para ayudar a los inversores a alcanzar sus objetivos de inversión.
Inversión a largo plazo
Los expertos financieros recomiendan comenzar a ahorrar e invertir desde una etapa temprana de la vida laboral para mantener un nivel de vida digno durante la jubilación. Esto permite trabajar al interés compuesto y la acumulación de fondos significativos con el tiempo, lo que permitirá a las personas mantener su independencia financiera cuando llegue el momento de retirarse. Alineado con esta filosofía, Invesco aboga por un enfoque de inversión a largo plazo, y este compromiso se refleja en la variada gama de productos que ofrece.
Quizás el producto por excelencia para complementar la pensión durante la jubilación es el Invesco Pan European High Income Fund. Se trata de un fondo que invierte el 80% de la cartera en renta fija y el 20% restante en renta variable y que reparte un dividendo trimestral. Se trata por tanto de un fondo con riesgo moderado y que distribuye rentas trimestralmente. En la actualidad el cupón que va a repartir -aunque no hay garantía de que se mantenga en el futuro- ronda el 4%.