– Se habla cada vez más de la importancia del dato, de su gestión, de su almacenamiento, conceptos que, por novedosos pueden no quedar claros para una compañía, especialmente si no cuenta con especialistas en este ámbito. Según su experiencia, ¿cómo explicaría el valor del dato a un empresario?
Los datos han sido siempre fundamentales para el desarrollo y crecimiento de cualquier organización y no digo “negocio” o “empresa”. Démonos cuenta de que el ser humano ha recopilado datos desde los tiempos de Sumeria o Egipto, donde grababan sus datos en soportes físicos para permitirles mantener un registro de la información, así como operar sobre ella más adelante. Hoy hablamos más de la importancia del dato, pero creo que es debido a que tenemos a nuestro alcance tecnologías que nos permiten obtener mucho más valor que antes.
– ¿A qué se hace referencia cuando se cita “la soberanía de datos”?
A la certeza de que el acceso a los datos que pertenecen a una organización se rija por los criterios que determine esa organización y no por los criterios de quien los alberga, ya sean estos políticos o económicos. Un ejemplo claro, aunque no único, pueden ser las redes sociales. A nivel personal dejamos de tener la soberanía de nuestros datos ya que las empresas que albergan nuestros datos pueden usarlos y mercadear con ellos según los criterios que consideren.
– Una vez tenemos claro que los datos son vitales para el soporte económico de una empresa, ¿cómo se puede extraer todo su potencial y su valor?