2019 arrancó con la misma tendencia que se mantuvo durante 2018 en lo que a gestión pasiva se refiere. El crecimiento de los fondos indexados sigue en aumento. De hecho, tal y como informan en Morningstar, en las principales clases de activos, acciones y bonos, los vehículos pasivos fueron los productos preferidos por los inversores. Los fondos indexados de renta fija alcanzaron los 8.700 millones de euros, mientras que los gestionados de forma activa se quedaron en 6.900 millones.
En cuanto a la renta variable, la brecha entre ambas maneras de gestión fue todavía mayor. Los fondos gestionados de forma pasiva recibieron flujos por 5.100 millones de euros, mientras que los fondos gestionados de forma activa sufrieron reembolsos netos de 5.100 millones.
Aunque, la parte más positivas es que los fondos de renta variable tanto activos como pasivos disfrutaron de una demanda fuerte. Pero eso sí, la entrada de flujos fue superior en la primera categoría.
Otras categorías como la de los fondos mixtos activos también sufrieron reembolsos por 3.100 millones de euros. Esta categoría es una de las que más están sufriendo debido al mal resultado cosechado en 2018 en el aspecto de la rentabilidad.
Los que más sufrieron eso sí, fueron los fondos de gestión alternativa con una pérdida neta de 6.800 millones. Las tres categorías alternativas más importantes: multistrategy, long/shor debt y equity market neyrtal fueron las que más acusaron las pérdidas.