En la última década, el mundo financiero ha experimentado una transformación significativa hacia prácticas más responsables y sostenibles. Este cambio no solo refleja un aumento en la conciencia sobre temas ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), sino también un reconocimiento del impacto material que estos factores pueden tener en el riesgo y el valor a largo plazo de las inversiones.
La demanda de certificaciones en ESG, como el CESGA (EFFAS Certified Environmental Social and Governance Analyst), ha crecido notablemente desde 2018, demostrando una necesidad clara de formación especializada que pueda responder a este nuevo paradigma del mercado financiero. Cabe destacar que, en esta materia, España ya se ha posicionado internacionalmente. Los datos nos lo demuestran: es el tercer país del mundo que más certificados CESGA emite -con 857 acreditados en 2023- y que en 2024 espera alcanzar la cifra de 7.500 titulados CESGA a nivel mundial.
La importancia de las certificaciones en ESG
La importancia de las certificaciones en ESG radica en su capacidad para preparar profesionales que no solo entiendan, sino que puedan integrar estos criterios en su toma de decisiones cotidiana. Esto es crucial, ya que las empresas con buenas prácticas en ESG tienden a mostrar un mejor desempeño financiero, lo que a su vez atrae un mayor interés por parte de inversores que buscan opciones más sostenibles y responsables.
Obtener certificaciones en ESG ofrece numerosos beneficios para los profesionales financieros, agrupados en tres categorías principales: beneficios de mercado, directos en la actividad profesional, y los relacionados con el florecimiento humano. En términos de mercado, tener una certificación puede significar una ventaja competitiva en la búsqueda de empleo, acceso a nuevos mercados, y una mayor relevancia en un entorno laboral que cada vez valora más la sostenibilidad. Además, proporciona un reconocimiento y credibilidad que validan la experiencia y el compromiso del profesional en esta área crítica.
Desde la perspectiva de la actividad profesional, las habilidades adquiridas a través de la certificación permiten una mejor evaluación de riesgos y una toma de decisiones más informada. No menos importante es el aspecto humano: trabajar en ASG permite a muchos profesionales alinear su carrera con sus valores personales, aumentando así su satisfacción y compromiso laboral.