La agencia de calificación S&P ha advertido que los riesgos a la baja han aumentado para el sector aéreo en general debido al alto grado de imprevisibilidad de las políticas de la administración de EE.UU. y de la guerra arancelaria.
La agencia estadounidense ha señalado que un crecimiento económico mundial más débil podría afectar la confianza del consumidor y reducir la demanda de viajes en avión.
Según la agencia, «cada vez es más evidente que 2025 será un año con una demanda de pasajeros más débil de lo que se anticipaba». Las aerolíneas de Europa se enfrentan a la reducción de los viajes en rutas transatlánticas ‘premium’, un segmento vital para las ganancias de compañías como IAG, Air France-KLM SA y Lufthansa.
Estas rutas, frecuentadas por clientes ‘premium’, «probablemente estén mejor protegidas ante una posible recesión». A pesar de las incertidumbres geopolíticas y macroeconómicas, se mantiene «una demanda subyacente fuerte y continua de viajes de ocio dentro de Europa», lo cual beneficia a aerolíneas de bajo coste como easyJet y Ryanair, que «estarán más resguardadas».
En Latinoamérica, S&P Global presenta una proyección «cautelosamente estable, aunque los efectos de un entorno macroeconómico global más complicado pueden variar significativamente en la región». La demanda sigue siendo fuerte en mercados clave, con tendencias de reservas que permanecen saludables incluso más allá de la temporada alta de viajes en Sudamérica.
