El petróleo cayó por sexta semana consecutiva, en medio de las preocupaciones sobre si la OPEP y sus socios podrían reducir la producción lo suficiente como para detener el exceso global de suministro. El Brent ya cae por encima del 25% desde máximos anuales y vuelve a cotizar a los mismos niveles que el pasado mes de febrero.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo está estudiando la posibilidad de volver de recortar la producción, a medida que los inversores están empezando a descontar un debilitamiento en la economía, que podría desencadenar en una menor demanda de petróleo.
Mientras los productores norteamericanos han empezado a producir al máximo de su capacidad, y sus existencias han aumentado a máximos de los últimos 21 meses. La semana pasada superaron los 10 millones, triplicando el promedio de los últimos cinco años.
El petróleo ha entrado en una espiral bajista después de caer desde un máximo de cuatro años en octubre en medio de un desequilibrio entre la oferta, demanda y las presiones geopolíticas. La perspectiva de la demanda mundial sigue siendo incierta mientras se mantengan las tensiones comerciales entre los Estados Unidos y China, y la especulación gira sobre la estrategia de la OPEP antes de reunirse con Rusia y otros productores en Viena el próximo mes.
Las probabilidades de que la OPEP vuelva a recortar la producción son muy altas, ya que después de más de un año de esfuerzos para incrementar los precios no están siendo capaces de contener esta reciente caída, y una de las únicas soluciones podría ser volver a reducir la oferta.