En los últimos años, el dato de la inflación ha sido un factor determinante para el devenir de los mercados. Ya que los bancos centrales han puesto toda la carne en el asador para tratar de controlar el aumento de los precios. En este 2024 los recortes de tipos han sido lo que han ido moviendo las bolsas y también los bonos. Sin embargo, cuando se esperaba que la Fed bajase los tasas solo después de las elecciones de noviembre, todo ha cambiado.
La inflación baja del 3% por primera vez desde 2021
A unos datos de empleo y consumo más débiles, se suma también el descenso de la inflación. Por primera vez desde 2021 se ha situado por debajo del 3%, concretamente en el 2,9%. Por su parte, los tipos de interés americanos se mantienen anclados en el 5,5%.

Excluyendo los elementos más volátiles, como los precios de los alimentos y la energía, la inflación subyacente mostró un aumento del 3,2% en comparación con el año anterior, lo que representa una disminución frente al 3,3% registrado en junio. Este 3,2% marca el nivel más bajo desde abril de 2021.
Estos datos se suman a otros y abren ya la puerta a que la Reserva Federal baje los tipos en la próxima reunión de septiembre, algo que no estaba previsto por el mercado hace tan solo un mes.
«Ante la ausencia de un repunte inesperado en el informe de inflación de hoy, parece que la senda para un recorte en septiembre está despejada», señala Bret Kenwell, analista de inversiones de eToro. No obstante, Kenwell recuerda que «ya no se trata de si la Fed bajará los tipos o cuándo lo hará, sino de si lo hará en 25 o 50 puntos básicos».