En un momento de presión inflacionista, liderada por Estados Unidos y contagiada a Europa y a América Latina, las materias primas han subido con fuerza durante todo el 2021.
Esta situación ha estado respaldada por un mercado de petróleo alcista y una recuperación en la movilidad global, donde metales industriales y los precios de las materias primas agrícolas también subieron, pero en menor medida, y los metales preciosos reportaron retornos negativos.
2022, un año de continuación alcista para las commodities con retornos positivos para los inversores
De cara a 2022, el equipo de economistas de Bank of America (BofA) augura que la inflación en EEUU se mantendrá elevada la primera mitad del año, forzando a la Reserva Federal a subir tasas rápidamente.
“Aunque una política monetaria más restrictiva y un dólar fuerte pueden impactar a las materias primas de forma negativa, el sector industrial global debería continuar su expansión, apoyado por una demanda agregada global fuerte y sostenida”, señala Francisco Blanch, Responsable de Análisis Global de Materias Primas y Derivados de BofA, que pone el foco además en que el ciclo de inversión asociado a la transición energética, que a su juicio ya está en marcha y es por tanto un factor que apoyará a las materias primas más cíclicas como los hidrocarburos o los metales industriales.
Y es que los entendidos consideran que los precios alcistas y curvas de materias primas “contribuirán a generar retornos positivos para los inversores en este tipo de activos, atrayendo flujos de capital”.
