Con la recuperación post-covid que estamos asistiendo, una de los mayores miedos de inversores y mercados es sin duda el de una inflación desmedida que además, pueda traer bajo el brazo un aumento de los tipos y la retirada de los estímulos por parte de los bancos centrales a las economías, el llamado tapering.
Para Thomas Hempell, Jefe de Análisis Macro y de Mercado y Vincent Chaigneau, Jefe de análisis, de Generali Insurance AM, es poco probable que las presiones alcistas sobre los rendimientos disminuyan en un entorno donde la política fiscal en la zona euro será muy inferior al estímulo de la potencia del otro lado del Atlántico aunque reconocen que “varios gobiernos están ampliando sus planes fiscales para este año, sumándose al Mecanismo y al Fondo de Recuperación, cuyo desembolso debería comenzar en el segundo semestre tras haber superado un obstáculo en el Tribunal Constitucional alemán”.
“En EE. UU., el impulso fiscal y las impresiones de inflación temporalmente elevadas (sobre todo por los efectos estadísticos de la caída de precios del año pasado) mantendrán la preocupación por la inflación”, señalan los expertos para precisar que Europa, “la gran reapertura económica tras los confinamientos y cierres perimentrales pendiente animará a los inversores a diversificar el exceso de ahorro de los bonos del Estado de bajo rendimiento hacia alternativas más jugosas (y arriesgadas)”.