Tras la calma de Jackson Hole ante la convicción por parte de Jerome Powell, presidente de la Fed, de que la retirada de estímulos tendrá lugar cuando corresponda y con calma, ahora los datos macroeconómicos están dando sorpresas.
Si bien en el día de ayer conocíamos que el que el IPC en España ha escalado un 3,3% y se ha posicionado en máximos de casi 9 años, ahora sabemos que la inflación de la zona euro ha ido por el mismo sendero.
Y es que el IPC del bloque ha alcanzado este mes su nivel más alto en 10 años, tal y como informan desde Reuters, y según los expertos es probable que continue revelándose.
Estos datos elevados en los precios de la zona euro ponen en entredicho la visión moderada de la inflación que señaló el Banco Central Europeo (BCE), pues la autoridad bancaria consideró que el incremento de los precios es pasajero y su objetivo estimado rondaba alrededor del 2%.
“Los precios al consumo en los 19 países que comparten el euro subieron un 3% este mes, tras aumentar un 2,2% en julio, muy por encima de las expectativas del 2,7% y alejándose del objetivo del 2% del BCE”, explica desde agencia de noticias, y apuntan a que la subida se debió a los costes de la energía, aunque cabe señalar que los precios de los alimentos también se dispararon, mientras que los precios de los bienes industriales también experimentaron un aumento excepcionalmente elevado, según la agencia de estadísticas de la UE, Eurostat.