El sector logístico español ‘tira’ de la inversión inmobiliaria no residencial’. Así lo asegura la consultora inmobiliaria JLL, que ha estimado el volumen de inversión en oficinas, retail y logística en torno a los 1.800 millones de euros entre julio y septiembre de 2018. Esta cifra supone un incremento del 40% con respecto trimestre anterior y un 54% interanual.
Sin embargo, de los tres segmentos que aglutina el denominado ‘Commercial Real Estate’, la logística es la inversión inmobiliaria terciaria que más ha avanzado en el período estival, hasta registrar un crecimiento del 53% de julio a septiembre.
En este sentido, el montante destinado a naves logísticas en rentabilidad ha alcanzado los 450 millones de euros, cuatro veces más que durante el segundo trimestre y un 436% más que en el tercer trimestre de 2017. Entre las operaciones más destacadas, la firma de gestión de inversiones ha destacado la venta de la plataforma logística de Mango, valorada en 150 millones de euros en Barcelona. Se trata de la mayor operación de un activo logístico llevada a cabo en los últimos cuatro años en España.
En lo que va de año, el volumen acumulado asciende a 872 millones de euros y la previsión es que cierre el año en los 1.200 millones de euros, impulsado por el «apetito inversor».
Una tendencia que no se ha trasladado al mercado de las oficinas. En este caso, durante el tercer trimestre se han movilizado un total de 645 millones, de los que 210 millones proceden de la compra de Diagonal 662-664 en Barcelona (edificio sede del grupo Planeta) de la mano de Blackstone a principios de julio. De enero a septiembre han registrado 1.167 millones de euros, un 30% menos que el año anterior y según las perspectivas de JLL, se espera que cierre en los 2.000 millones de euros, ligeramente por debajo del año anterior.