Vox irrumpe con fuerza en el panorama político español mientras el PSOE de Andalucía experimenta una debacle sin precedentes. En lo que fue una jornada electoral histórica, el Partido Socialista perdió el gobierno de Andalucía, única Comunidad Autónoma gobernada en toda su historia por un solo partido.
Con el 99,9% de los votos escrutados, el PSOE es el partido más votado el 2D, con un 27,95% de apoyos, lo que se traduce en 33 diputados. Pese a ello, los socialistas obtienen su peor resultado histórico en la región. La formación pierde 14 escaños respecto a las elecciones de 2015.
El PP también pierde fuelle (siete escaños, en concreto), aunque continúa siendo la segunda formación más votada, con 20,75% de los votos y 26 diputados; seguido de Ciudadanos, que ha ganado muchos apoyos en estos comicios, al lograr el 18,27% de los sufragios y 21 diputados (12 más que en 2015). Eso sí, el partido naranja no logra su objetivo de sobrepasar al PP.
Por su parte, Adelante Andalucía (la marca de Podemos junto con IU en la región), que logra un 16,17% del apoyo y 17 diputados (tres menos que la suma de los dos partidos en las pasados comicios), ha protagonizado también una fuerte caída, lo que vuelve a poner en tela de juicio la coalición entre ambas formaciones.