La banca recibe un nuevo golpe de la Justicia. El último fue en octubre del año pasado, cuando el Tribunal Supremo obligaba a los bancos y no a los clientes a pagar el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (IAJD) que, hasta ese momento, se contemplaba como uno de los costes de formalizar una hipoteca.
No ha pasado un año y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) provoca un nuevo quebradero de cabeza a la banca por un proceder dudoso. En este caso, el Abogado General Maciej Szpunar carga contra el Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios (IRPH), un valor alternativo al Euríbor a la hora de establecer intereses a las hipotecas que comenzó a usarse en los primeros años de la década de los 2000.
La conclusión del letrado polaco es que el hecho de que el índice sea oficial no significa que sea transparente. En el texto describe que la fórmula «resulta compleja y poco transparente para un consumidor medio». Asimismo, invita a la Justicia de cada país a estudiar si es un índice abusivo. En ese sentido, significa que el Tribunal Supremo tendrá que revisar su propia doctrina, dado que en 2017 avaló dicho índice. No obstante, el propio TJUE tomará esta conclusión como base para la sentencia que puede publicarse a finales de este año o inicios del próximo, si bien el texto de Szpunar no es vinculante.
Según los cálculos del banco de inversión Goldman Sachs, una sentencia en esa línea podría tener un coste de 44.000 millones de euros para la banca española, que acumula más de un millón de hipotecas referenciadas al IRPH. Por su parte, la casa de analistas DBRS elevó dicho coste hasta los 45.500 millones de euros. En concreto, la entidad más afectada sería CaixaBank, con una exposición de 6.700 millones de euros, seguida de Banco Santander, con 4.300 millones, y BBVA, con 3.100 millones.
Otras entidades afectadas serían Bankia, que ha reconocido una cartera de hipotecas con este índice estimada en 1.600 millones, mientras que Banco Sabadell alcanza los 831 millones. No obstante, Kutxabank, con 747 millones, sería una de las entidades más afectadas, dado que se trata de una de las entidades más pequeñas.