El fiscal general del Estado, Eric Schneiderman, ha iniciado una investigación judicial para determinar la veracidad del altruismo del magnate Donald Trump. Un periodista de The Washington Post, David Farenthold, lleva meses investigando las donaciones realizadas por la Fundación Trump y sus descubrimientos han llevado a Schneiderman a sospechar que la fundación podría «haber incurrido en prácticas inadecuadas».
Donald Trump siempre se ha negado a presentar su declaración de impuestos pero ha defendido firmemente que ha donado millones de dólares a causas benéficas. Sin embargo, esa afirmación podría no ser del todo verdad.
Hasta 250 organizaciones habrían recibido donativos de la Fundación Trump, creada por el magnate en los años 80. Según la investigación de The Washington Post, de las donaciones realizadas solo nueve millones proceden de dinero personal de Trump, y todas antes del año 2008. Incluso de esos nueve millones más de cinco fueron a parar a su propia fundación. El resto del dinero donado a esas 250 organizaciones no ha salido del bolsillo de Trump.
El periodista considera que Trump reúne a donantes privados y empresarios para conseguir fondos para su fundación y después dona ese dinero en su nombre; un dinero que, en realidad, no es suyo, ya que las donaciones personales de Trump a su fundación acaban en 2008.
En definitiva, la investigación establece que Trump se ha atribuido las donaciones de otros para justificar su filantropía todos estos años. Incluso habría utilizado dinero de la fundación para comprarregalos personales para sí mismo (como un retrato suyo por 20.000 dólares) o habría anotado donaciones de ciertas personas que después habrían negado haber dado dinero a la fundación.