El Reino Unido y el Parlamento británico están haciendo correr ríos de tinta en estos días. Algo lógico si se tiene en cuenta que el plazo máximo vigente para salir de la Unión Europea está fijado en el próximo 29 de marzo. En la jornada de ayer, la cámara votó sobre si quería celebrar un nuevo referéndum sobre el Brexit. Sin embargo, la abstención de los laboristas impidió, en gran medida, esa segunda convocatoria.
Despejado ese primer punto, el segundo se lo jugará Theresa May la próxima semana. Ayer se votó a favor de conceder más tiempo a la primer ministro británica para negociar o retocar el acuerdo con la Unión Europea. Ahora, la cuestión es saber cuánto tiempo durará esa prórroga.
En estos momentos, la sartén por el mango la tiene el Partido Unionista Democrático, que a pesar de contar con solo 10 diputados será clave en el futuro del Reino Unido. Si el conocido como DUP apoya a May, esta solo tendría que pedir una ligera ampliación del artículo 50 para finalizar el marco legal necesario de la entrada en vigor del acuerdo con el que llegaron ambas partes. Ahora la pregunta que más resuena es la siguiente ¿qué pasa si el DUP no apoya a May? La respuesta es que se abriría un escenario de incertidumbre que podría terminar en una convocatoria de elecciones parlamentarias.
¿Qué pasa con la libra?
La divisa británica ha permanecido impasible durante estas primeras horas post-sesión paralmentaria. “La libra no esta ofreciendo movimientos significativos”, señala Christopher Gannatti, jefe de análisis de WisdomTree. “Nosotros creemos que estas tres votaciones que se han producido a lo largo de la semana han servido para despejar un Brexit duro”, añade. El problema puede ocurrir si “la Unión Europea no acepta la extensión de los plazos. Entonces, la libra tendrá riesgos negativos”.