La marca de distribuidor ha alcanzado una cuota del 50% en unidades en los principales mercados de gran consumo de Europa, según un análisis de Circana. Esta tendencia se ha visto impulsada por el creciente costo de vida, que lleva a los hogares a optar por productos más económicos.
El análisis muestra que los productos de marca de distribuidor han aumentado su cuota desde 2021, acumulando más de tres puntos porcentuales de crecimiento en este periodo. Países como España, con un 59%, y Países Bajos, con un 56%, lideran la adopción de estas marcas.
El crecimiento se debe, en parte, a la capacidad de los retailer de mantener precios bajos sin comprometer la calidad. Las marcas de distribuidor han respondido a las tendencias de salud y estilo de vida con propuestas premium e innovaciones.
Impacto en el consumo
Los retailer están dirigiendo contenidos en redes sociales a consumidores más jóvenes, menos fieles a las marcas tradicionales. La inteligencia artificial también potencia la preferencia por estas marcas al facilitar comparaciones de precio y funcionalidad.
Ananda Roy, vicepresidente senior de Strategic Growth Insights en Circana, señala que la inflación y el conflicto en Oriente Medio podrían ampliar aún más su influencia, al encarecer la producción de los productos de marca de fabricante.
En los seis mayores mercados europeos, el 34% de las unidades de marca de fabricante se vendieron bajo promoción, en comparación con el 14% de la marca de distribuidor, según Circana.
Tendencias futuras
El análisis prevé una aceleración del crecimiento de la marca de distribuidor, apoyada por el auge de las compras online. Los retailer ofrecen agresivas estrategias de precios y promociones para aumentar su cuota de mercado.
Las categorías de alimentación y bebidas han sido claves en este crecimiento, mientras que las categorías non-food muestran menor diversificación en las marcas de distribuidor. El valor total de las ventas de estas marcas alcanza los 324.000 millones de euros.
Circana concluye que las marcas de fabricante deben replantearse sus estrategias de promoción para ser competitivas a largo plazo, ya que las promociones saturadas no son sostenibles. Las marcas de distribuidor están consolidándose como una alternativa atractiva y fiable.
