Un mes después de que un devastador incendio provocara varias explosiones masivas, Philadelphia Energy Solutions (PES) ha presentado en el Tribunal de Quiebras de Estados Unidos la protección por bancarrota. Es la segunda vez que esta compañía, de 150 años de antigüedad, solicita la protección por quiebra en un año y medio.
Antes del incendio, Philadelphia Energy Solutions (PES) operaba dos refinerías en la región de Filadelfia que representaban alrededor del 28% del suministro de gasolina del noreste del país. Las instalaciones producían alrededor de 335.000 barriles por día de gasolina y otros productos como diésel o combustible para aviones.
Aunque el fuego estuvo activo durante dos días, según la empresa “causó solo unas pocas lesiones menores”, “pero fue catastrófico para el negocio”, continuaron. “La explosión causó daños sustanciales a la propiedad que forzaron el cierre de parte de la instalación y dañaron la liquidez”, informaron desde PES en un comunicado. En consecuencia Philadelphia Energy Solutions ha despedido a 150 personas de una plantilla total de 1.000 trabajadores. “La decisión de la bancarrota no afecta el estado laboral de los trabajadores restantes de la compañía”, agregó un portavoz de la empresa.
El CEO de PES Energy, Mark Smith, se mostraba positivo al decir que la presentación y financiación de la quiebra “posiciona mejor a la compañía para una reorganización exitosa, la construcción de nuestra infraestructura dañada y el reinicio de nuestras operaciones de refinación”.
SEGUNDA BANCARROTA EN AÑO Y MEDIO