Las megatendencias son cambios seculares que conformarán el mundo las próximas décadas y proporcionan la base de estrategias temáticas, siendo catalizador de rentabilidad a largo plazo. Este tipo de inversión, en temáticas, no es un fenómeno temporal ni una tendencia emergente. Y es que ha estado vigente durante los últimos 30 años, pero está aumentando su interés a medida que se perciben mayores dificultades para encontrar rendimientos a corto plazo.
¿Puede ayudar la apuesta por fondos temáticos a sortear la volatilidad? Desde el punto de vista de Jacques-Aurélien Marcireau, Gestor de fondos de Edmond de Rothschild AM, esta apuesta a la hora de invertir va a dar forma al mundo en el futuro, por lo que confía firmemente “en el interés de este enfoque”, como medida para evitar los vaivenes.
Al desviarse de un índice de referencia que impone unas restricciones, los fondos temáticos, analizan desde Amundi AM, “están ganando terreno como inversión de base dentro de una cartera al aportar una fuente de alfa adicional”.
La inversión temática supera barreras de la asignación tradicional, al carecer, precisamente, de esas restricciones por capitalización, y también geográficas o sectoriales. Es más diversificado y enfocado mediante especialistas en identificar compañías ganadoras del futuro, lo que conjunto puede mejorar el perfil de riesgo/rentabilidad.
Es más, Marcireau cree que la inversión temática tiene dos ventajas clave: en primer lugar, permite a los inversores centrarse en lo que realmente importa, que es el largo plazo, la creación de valor.