La alianza OPEP+, encabezada por Arabia Saudí y Rusia, ha acordado incrementar la producción de petróleo en 206.000 barriles diarios a partir del 1 de mayo. Este aumento simbólico no podrá implementarse debido a la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Los ministros de Energía y Petróleo de los países miembros, incluidos Arabia Saudí, Rusia, Irak y Emiratos Árabes Unidos, expresaron preocupación por los ataques a la infraestructura energética. «La restauración de los activos dañados es costosa y requiere tiempo», indicaron en un comunicado.
La declaración subraya la importancia de proteger las rutas marítimas para asegurar el flujo ininterrumpido de energía a nivel mundial. La situación actual agrava la crisis energética derivada del conflicto en Irán.
Impacto en el mercado petrolero
El bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, y los ataques a instalaciones han reducido los suministros de los principales productores de la OPEP. Esto, junto con daños en Rusia por ataques ucranianos, complica el aumento de producción.
El precio del petróleo, que se ha visto afectado por la volatilidad, alcanzó cifras altas, con el brent rondando los 120 dólares por barril y el WTI superando los 111 dólares. Esta fluctuación es un reflejo de la incertidumbre en los mercados energéticos.
Analistas consideran que la decisión de continuar con el plan de aumento tiene un valor simbólico. Es un intento de calmar los mercados, que han visto incrementos del 63% en marzo para el brent.
Estructura y cooperación de la OPEP+
La OPEP+ fue creada en 2016 para incluir a países no pertenecientes a la OPEP, como Rusia y Kazajistán. Esta cooperación busca estabilizar los precios afectados por factores externos, como el petróleo de esquisto estadounidense.
Los miembros fundadores de la OPEP, como Irak y Kuwait, así como otros miembros, han enfrentado desafíos en la producción debido a sanciones y conflictos. Actualmente, Venezuela, Irán y Libia están exonerados de ajustar su producción.
