Si los precios del crudo ya estaban viendo niveles elevados ante la escasez de oferta y la cada vez más pronunciada recuperación económica, la última reunión de la OPEP+ ha disparado la commoditie.
Sin embargo, la alta cotización del crudo es una muy mala noticia para las presiones inflacionistas de los países que, ante la escasez de la materia prima, temen que la recuperación post-covid se vea truncada.
El plan que han reafirmado por tanto la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Rusia y sus aliados consiste en un aumento gradual en la producción del crudo de 400.000 barriles diarios en noviembre.
«Vamos a vigilar la situación, como sabemos, la demanda suele caer en el cuarto trimestre, nuestros planes sobre el aumento (de la producción) son parejos, vamos a vigilar cómo se equilibra el mercado», señaló por su parte el viceprimer ministro ruso Alexander Novak, según informaciones de la agencia Reuters.

