La reunión de la OPEP y sus aliados, la OPEP+, fue rápida. Así, el grupo, entre los que se encuentra Rusia, acordó el jueves un modesto aumento de la producción de petróleo, concretamente de 432.00 barriles diarios durante el mes de mayo.
El cartel y sus aliados tomaron esa decisión a pesar de las presiones por aumentar el aumento del bombeo del crudo, fundamentalmente por parte de Estados Unidos y de la Agencia Internacional de Energía (AIE).
Occidente presiona a los exportadores del petróleo para hacer frente a los máximos que ha alcanzado el barril de la commoditie en su cotización, sobre todo después de que Rusia invadiera Ucrania y los precios se alzaran ante el miedo a problemas de suministro por parte del país de Putin.
Las interrupciones en el suministro mundial de petróleo se acercan al rango de 5 millones a 6 millones de bpd, o del 5% al 6% de la demanda mundial, según los cálculos de Reuters, a medida que las sanciones, los conflictos y las fallas en la infraestructura afectan los embarques de crudo.
Sin embargo, esta disconformidad en la producción no fue la única señal de distanciamiento de los exportadores de petróleo con occidente, pues además, la OPEP+ ha tomado de decisión de dejar de usar los datos de la agencia con sede en París, la AIE, reemplazándolos con informes de las consultoras Wood Mackenzie y Rystad Energy. La AIE es por definición el organismo mundial de vigilancia de la energía del que forma parte Estados Unidos.

